Archivo de la categoría: Noticias

DECLARACIÓN DE ORGANIZACIONES DE REDUCCIÓN DE RIESGOS Y DAÑOS DE DIFERENTES PARTES DEL MUNDO A PROPÓSITO DE LAS 5 MUERTES EN ARGENTINA

A propósito del desgraciado suceso ocurrido en Argentina hace pocas semanas en el que 5 personas resultaron fallecidas y 4 intoxicadas graves, las organizaciones de reducción de riesgos que firmamos esta declaración queremos plantear algunas reflexiones y propuestas a tener en cuenta a la hora de abrir el debate sobre el enfoque de reducción de riesgos y daños, y sobre las acciones a realizar especialmente en los espacios de fiesta.

  • El consumo lícito o ilícito de drogas es una realidad cambiante y que no dejará de existir. Es por ello que debe promoverse un trabajo orientado a minimizar los efectos perjudiciales para el individuo y para la sociedad.
  • Entendemos que un enfoque de Salud Pública en materia de drogas debe reconocer la reducción de riesgos y daños como estrategia fundamental e integrada en todos los abordajes preventivos. Con ello se adquiere una perspectiva más globalizadora de la prevención y realiza una aproximación preferente sobre colectivos con mayor vulnerabilidad y en situación de riesgo.
  • La reducción de riesgos, aunque se articula perfectamente con la reducción de daños, se diferencia de esta última en que pone el foco en influir sobre las condiciones previas y las que se dan durante el consumo de drogas con fines recreativos, en espacios de fiesta y ocio, en personas que no tienen problemas graves derivados de este consumo. Actuamos sobre ese 90% de personas consumidoras que no tienen problemas graves derivados del consumo de drogas pero que demandan información para el cuidado de su salud física y mental y no desean abandonar el consumo.
  • Reconocemos que la población consumidora se preocupa e interesa en la protección de su salud. Es por ello que agradece, y es de derecho aportarles, la información y pautas para un consumo de menor riesgo (cómo gestionar el consumo, qué pautas de dosificación seguir o cuáles son las vías de administración menos riesgosas para usar drogas). Se trata de una información muy relevante para reducir el riesgo y que habitualmente no está disponible o al alcance de la persona que quiere consumir.
  • La reducción de riesgos no se limita a las acciones sobre el consumo de drogas como brindar información objetiva y útil para la protección de la salud de las personas que usan drogas, realizar análisis de sustancias, generar alertas tempranas, contar con zonas de recuperación, etc. También implica la reglamentación de los espectáculos, de los servicios de atención sanitaria en las fiestas, del control del aforo, del acceso a hidratación y alimentación, la actualización en conocimientos del sector salud, la actualización normativa, el involucramiento de lo/as empresario/as de los espectáculos, entre otros aspectos.
  • Dado que las drogas están en manos de un mercado ilegal que busca su beneficio a través del fraude al consumidor/a, entendemos que los servicios de análisis son posibles y necesarios en el marco de políticas de drogas con un enfoque de Salud Pública para que la persona pueda contar con una orientación sobre la composición de las drogas que va a tomar y que esa información le sirva para adoptar las precauciones necesarias. La puesta en marcha de estos servicios requiere de la suma de voluntades de Administraciones, ONG y sector ocio.
  • También consideramos que los servicios de análisis de sustancias presentan ventajas añadidas como son la posibilidad de una monitorización del mercado ilegal a nivel de usuario/a, la construcción de una relación de confianza con la persona usuaria que permita la recuperación de la credibilidad en las instituciones que trabajan en el ámbito de las drogas y el fortalecimiento de la red de atención en casos de emergencia.
  • Asimismo, queremos destacar el carácter comunitario de los programas de reducción de riesgos que no sólo buscan y consiguen la implicación de las propias personas consumidoras de drogas, sino que también implican a profesionales de diferentes ámbitos en un objetivo común: la atención a personas usuarias de drogas.
  • Quienes desarrollamos programas de reducción de daños somos conscientes de que no somos la única solución, que nuestras acciones vienen después de las acciones de prevención del consumo de drogas con énfasis en la infancia y adolescencia, y que se desarrollan antes de que tenga que llegar un tratamiento especializado para personas que tienen problemas con el consumo. Somos conscientes de que llegamos un pequeño grupo de personas en la sociedad, que es el que consume drogas, pero también estamos seguros que somos los que llegamos al mayor número de personas usuarias.
  • La mayoría de los proyectos en reducción de riesgos y daños han surgido de la motivación y el impuso de la sociedad civil para con el tiempo ser reconocidos, apoyados y articulados con la institucionalidad pública. En esa misma medida deben continuar con su enfoque de base comunitaria y deben contar con mayor apoyo financiero y técnico permanente para el desarrollo y mejoramiento de los servicios que prestan.

Lamentando los sucesos ocurridos en Argentina, entendemos seria momento para iniciar un debate constructivo y avanzar en políticas de salud pública, que partiendo de un conocimiento de la realidad de los consumos de drogas se establezcan alianzas con organizaciones de la sociedad civil y con el sector para mejorar la seguridad de los eventos y minimizar riesgos vinculados al consumo de drogas.

20 de mayo de 2016

Crew 2000 Scotland www.crew2000.org.uk 1992 1CrewLogo
Modus Vivendi Belgium www.modusvivendi-be.org 1993  2ModusVivendiLogo
Hegoak Spain www.hegoak.org/ 1994  3HegoakLogo
Drug Scouts Germany drugscouts.de 1996 4DrugScoutsLogo
Unity Netherlands www.unity.nl 1996  5UnityLogo
GRIP Montréal Canada gripmontreal.org 1997 GripLogo
Energy Control (ABD) Spain www.energycontrol.org 1997  7EnergyControlLogo
CheckIT! Austria http://www.checkyourdrugs.at 1997  8CheckItLogo
DanceSafe EEUU http://www.dancesafe.org 1998

9DanceSafeLogo

Ailaket Spain www.ailaket.com 1998  10AilaketLogo
Drogart Slovenia www.drogart.org 1999  11DrogArtLogo
4motion Luxembourg http://4motion.lu 2002
PSF Italy www.psicologisenzafrontiere.org 2004  13PSFLogo
Contact Netz, Foundation for Addiction Care Switzerland http://www.contactnetz.ch 2004 14COntactLogo
Safer Clubbing Switzerland www.saferclubbing.ch 2005  16SaberClubbingLogo
Safer Nightlife Switzerland Switzerland http://www.infodrog.ch/nightlife-aktivitaeten.html

 

2006  17SNSLogo
CHECK!N Portugal http://checkin-freemind.com 2006  18CheckInLogo
Espolea México www.espolea.org 2006  LOGO-texto alta (1)
ARSU Festa Spain http://festa.arsu.es 2008 20ArsuLogo
Kosmicare United Kingdom www.kosmicareuk.org 2009 21KosmicareLogo
Échele Cabeza (ATS) Colombia www.echelecabeza.com 2010 logo
Party + European Network www.partyplus.eu 2011  23PartyLogo
Legal-high-inhaltsstoffe Germany www.legal-high-inhaltsstoffe.de 2011 24LegalHighLogo
Respire Redução de Riscos e Danos Brasil http://edelei.org/post/28-Projeto-ResPire 2011  25RespireLogo
Safer Dance Swiss Swiss http://de.saferdanceswiss.ch 2011  26SaferDanceLogo
NEWNet European Network www.safernightlife.org 2013  27NewNetLogo
Programa de Análisis de Sustancias (PAS) México 2014  28PASLogo
ReverdeSer Colectivo México reverdeser.wordpress.com 2015  Logo Reverdeser Vector 2
Karmik Canada http://www.karmik.ca  29KarkikLogo
ACT Investigation of Novel Substances (ACTINOS) Australia http://www.harmreductionaustralia.org.au/david-caldicott/ 2016  30ACTLogo

Foto: Intercambios, Asociación Civil para el estudio y atención de problemas relacionados con las drogas

Anuncios

La lucha por el lado de la oferta para reducir el consumo de drogas es absolutamente inútil

Ian Vásquez
Ian Vásquez // Instituto Cato

Para entender cómo funcionan los cárteles de drogas, hay que considerar esa industria como una de tantas que lidian con los problemas de cualquier negocio –cómo contratar al mejor personal, qué hacer ante la competencia, etc.–.

Eso se propone Tom Wainwright en su nuevo libro sobre la narcoeconomía (“Narconomics”). “Políticas regulatorias que en el mundo ordinario de negocios hubieran sido descartadas por su ineficacia se han permitido perdurar por años en el mundo antinarcótico”, dice el autor, quien fue corresponsal en México de la revista británica “The Economist”.

Da un ejemplo de los países andinos. La lucha por el lado de la oferta para reducir el consumo de drogas es absolutamente inútil. El costo de la hoja de coca es tan ínfimo en comparación con el precio astronómico de la cocaína en los países consumidores, que incluso si la intervención en Sudamérica llegara a duplicar el precio de la coca, tendría un impacto casi imperceptible para el consumidor en Estados Unidos o Europa.

Estoy en el estado mexicano de Sonora estos días. Los empresarios de acá me cuentan que recientemente hubo una ejecución de varias personas en la cercana Ciudad Obregón, supuestamente un ajuste de cuentas entre narcotraficantes. Me confirman lo que observa Wainwright: el nivel de violencia en México tiende a ser más alto en los estados fronterizos con EE.UU. y aquellos que tienen puertos importantes. Los traficantes se pelean por controlar esas pocas puertas de entrada y salida. Dado que las restricciones a la oferta casi no tienen impacto sobre el consumo, el autor recomienda abrir más puntos de entrada en la frontera norteña. Eso por lo menos reduciría la violencia de manera notable.

Reclutar a trabajadores en una industria ilícita es un reto porque se trata de trabajos poco calificados que requieren disciplina y un alto nivel de confianza. Las prisiones de América Latina han facilitado la vida a los narcotraficantes, ya que se han convertido en verdaderas escuelas del negocio donde se reúnen quienes tienen la mayor experiencia con quienes se interesan por las actividades ilegales. Allí también se refuerzan las pandillas que requieren que sus miembros se apliquen tatuajes conspicuos para reducir la peligrosa posibilidad de que dejen la organización.

Hace más de una década, República Dominicana implementó una reforma penitenciaria que recomienda Wainwright. Ese país tiene cárceles donde se separan a los líderes pandilleros de los demás presos, se internan a menos criminales y se les da trabajos legítimos a los reos, a quienes además se les permite quedarse con un porcentaje de las ganancias que comparten con sus familias. Todo esto reduce la dependencia del preso con las pandillas y los mantiene en contacto con el mundo legítimo exterior. Bajo el nuevo sistema, solo un 3% de los que salen de la prisión vuelve a cometer crímenes, mientras que la reincidencia era, en cambio, 50% bajo el viejo sistema.

Wainwright describe cómo cayó el homicidio en dos tercios en El Salvador cuando las maras (pandillas) pactaron una tregua en el 2012 en vista de que así podían coludir en el mercado nacional –cosa que se deshizo cuando el siguiente presidente retiró su apoyo y volvió a subir la violencia–. Describe también cómo los cárteles practican la responsabilidad social corporativa (donaciones a iglesias, servicios públicos) para mantener cierto apoyo dentro de la población y cómo la nueva competencia de la legalización de la marihuana en partes de EE.UU. ya les está quitando bastante negocio. Predice que cuando se legalice completamente, las empresas estadounidenses de marihuana se mudarán a México para exportar a EE.UU. Eso sería un mundo más civilizado.

 

Fuente original: El Comercio- Perú: http://elcomercio.pe/opinion/mirada-de-fondo/como-manejar-cartel-drogas-ian-vasquez-noticia-1880462

 

Derecho a consumir versus tratamiento obligatorio. Por Reverendo Martin Díaz

Secuestros, golpizas, aislamiento, encadenamientos y violaciones…Dolor y sufrimiento, son sólo algunos de los muchos abusos y técnicas de tortura utilizadas en nombre de la  “salud mental”  y hasta en el nombre de “Dios” para, según muchas instituciones, “curar”, “rehabilitar” y “reinsertar” a la sociedad a personas que usan drogas (padezcan un uso problemático o no).


En El Salvador a partir de las modificaciones al decreto Nº 153 de noviembre del año 2003, se establece la creación de la Comisión Nacional Antidrogas (CNA) bajo la “jerarquía del Presidente de la República”, quien a su vez designa a su Director Ejecutivo. A decir verdad la CNA representa conceptualmente y en la práctica el fracaso del modelo prohibicionista promotor de la infame Guerra Contra las Drogas. Es una institución que depende del Ministerio de Seguridad y que fue creada como la “autoridad nacional” encargada de “planificar, coordinar, supervisar y evaluar los planes, estrategias y políticas gubernamentales encaminadas a prevenir, combatir el tráfico, la venta y el consumo ilícito de drogas, como también los esfuerzos de rehabilitación de personas adictas” .

La CNA es una institución esquizofrénica que decide, por un lado, la forma de ejecutar el combate al narcotráfico y al mismo tiempo, por otro lado, decide cómo “tratar” a las PQUD (Personas Que Usan Drogas). La Comisión Nacional Antidrogas ha demostrado ser ineficaz, inoperante, imprecisa y poco profesional, con la publicación de “investigaciones académicas” imprecisas y poco transparentes o en ocasiones autorizando o renovando autorizaciones a centros de rehabilitación en donde se tortura a las personas y se les infligen horrores que pueden implicar violencia física y sexual, trabajos forzados, condiciones de vida infrahumanas, denegación de asistencia sanitaria y otras medidas contrarias a los derechos humanos. No existen pruebas de que estos centros sean un entorno propicio o eficaz para los tratamientos contra el padecimiento de adicciones y sí hay centros autorizados que siguen operando incluso con múltiples denuncias por violaciones a los derechos humanos. Esto es inaceptable.

A pesar de que diversos sectores de la sociedad civil  y organismos de derechos humanos critican y señalan estas prácticas, la falta de interés de parte de las autoridades es evidente. En 2012 diversos organismos de las Naciones Unidas instaron a través de una declaración conjunta a los Estados miembro a cerrar los centros de detención y rehabilitación obligatorios, además de promover la puesta en marcha de servicios sanitarios y sociales voluntarios, con base empírica y basados en los derechos humanos. Un llamado certero partiendo de que los tratamientos basados en evidencias científicas para la dependencia de sustancias incluyen un conjunto de servicios de gestión de riesgos y reducción de daños respaldados por políticas públicas desde una perspectiva de salud, derechos humanos y las libertades individuales.

Por si fuera poco, en el año 2013 el entonces Director Ejecutivo de la CNA, el Comisionado Howard Cotto, se negó a llenar en conjunto con entidades consultivas de Naciones Unidas el formulario comparativo que envía la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) para realizar su informe mundial, demostrando el nulo interés por un levantamiento de datos verificables y transparentes. Lamentablemente cuatro años después de la declaración conjunta de Naciones Unidas, la realidad ha cambiado muy poco, los gobernantes y la clase política salvadoreña se muestran indiferente ante la caótica realidad.

Resulta muy preocupante que aún gran  parte  de lo  que se considera como “tratamiento”  en  varios países América  Latina sigue  basándose en la detención arbitraria y la tortura. Cuando existen métodos alternativos, respetuosos de la persona humana. No es de extrañar que en el marco de la Asamblea Especial de Naciones Unidas sobre Drogas (UNGASS 2016) nuestro país abandera una de las posturas más recalcitrantes y retrogradas del continente, defendiendo la posición unilateral punitiva e irracionalmente represiva.

Los centros de detención y rehabilitación son una amenaza para los derechos humanos, el estado de derecho y ponen en peligro la salud de las personas detenidas, quienes, entre otros problemas, padecen de una mayor vulnerabilidad a las ETS  y la tuberculosis. En estos centros de detención se retiene a personas sospechosas de consumir o de padecer un uso problemático de alguna sustancia sin el debido proceso legal ni supervisión judicial con la justificación de un supuesto “tratamiento”  o ”rehabilitación”.  Obligar a las personas que usan drogas a someterse a programas de rehabilitación forzada ha sido una respuesta política común pero ha costado en calidad de vida, ha quitado la autodeterminación y desarrollo de muchos ciudadanos.

El uso de sustancias no causa una pérdida de autonomía, lo que refuta el argumento de que el tratamiento obligatorio es necesario porque las personas que usan drogas ya no disponen de la autonomía o de la capacidad para tomar decisiones informadas y que por tanto el Estado tiene el deber de intervenir y obligar a las personas a tratarse. Sin embargo, el consenso en la literatura científica, médica, legal y filosófica es que el uso de drogas raramente vuelve a una persona incapaz de ser responsable de sus actos.

Dejemos clara una cosa, en definitiva el tratamiento obligatorio no es ético, pues cualquier forma de tratamientoobligatorio vulnera los derechos de la persona al consentimiento informado y por lo tanto es una práctica no-ética. Excepto bajo condiciones sanitarias y judiciales específicas, en esos casos no debería prolongarse más allá de algunas horas o unos días, pues sólo debe ser aplicado bajo supervisión legal estricta únicamente justificada en casos de emergencia, como una medida para proteger a las personas o comunidades afectadas. Es decir, cuando la persona no puede ser responsable de su propia seguridad (tanto por dependencia como por otras cuestiones relacionadas con el uso de drogas).  Consiste en una breve hospitalización obligatoria en casos de desintoxicación de drogas, sobredosis y síntomas psiquiátricos, hasta que la persona haya recuperado su capacidad de decidir. También es importante aclarar que la mayoría de las personas que usan drogas (PQUD) lo hacen de manera irregular sin mostrar ningún signo de dependencia física o psicológica y sin causarse daño a sí mismo o a terceras personas. Según los datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), se estima que solo una de cada diez personas que usan drogas padecen de una dependencia física y/o psicológica. 

Privar a una persona de su libertad sin el debido procedimiento legal constituye una violación inconmensurable de las normas internacionales de derechos humanos. Mientras muchos países alrededor del mundo han reemplazado estos centros de tratamiento obligatorio por sistemas voluntarios y comunitarios, obligar a las personas a ingresar en ellos continúa siendo una práctica cotidiana en Latinoamérica, el este de Europa y Asia central. Sin embargo, rápidamente varios países de América Latina están promoviendo que el consumo de drogas sea tratado como un tema de salud pública, no penal. Lamentablemente, el acceso a programas de tratamiento basados en la evidencia continúa siendo dificultoso a lo largo del continente.

Al no desempeñar una función real de seguridad pública y debido a que la mayoría de las personas que usan drogas no tienen ninguna patología asociada con su uso, obligarlas al tratamiento es esencialmente un derroche de recursos, y una forma de sanción para el padeciente, ya que vulnera su derecho a la libertad. Aunque el tratamiento obligatorio puede brindarse en entornos comunitarios, la gran mayoría de las veces se dá en entornos cerrados, donde la gente es detenida por periodos de hasta varios años, sin respeto al debido proceso, violando claramente el derecho estar libre de la detención arbitraria.

Si bien es cierto que los especialistas en tortura de las Naciones Unidas han contribuido visibilizar esta problemática, aún sigue siendo relegada a reportes ocasionales. La tortura en nombre del tratamiento debe ser un asunto tratado desde la palestra, pues es de amplio interés público. Existe una preocupante dificultad de acceso a alternativas basadas en evidencia científica, que deben estar disponibles para cualquier ciudadano. 

Este vacío, alimentado por los subsidios del Estado a centros habilitados por la CNA ha creado un afán de lucro para personas que tienen poco o nulo conocimiento sobre el tratamiento y así abren y operan de forma legal o en algunos casos clandestinamente centros de “rehabilitación (detención) para adicciones”.

Se hace imprescindible una revisión y una profunda reforma al Decreto N°153. Una reforma que garantice una política de drogas basada en la ciencia, los derechos humanos y las libertades individuales. Que aplique reglas estrictas a los centros de asistencia sanitaria y de salud mental, incluyendo el respeto por el debido proceso, una opinión médica sólida y el uso de evidencias disponibles. 

Poner fin a la tortura en el nombre del tratamiento es asunto de  todas y todos porque las personas que usan drogas tienen derecho a que se respete su autodeterminación y sus derechos humanos. Defender sus derechos es defender nuestros derechos. Avancemos hacia una nueva política de drogas, hacia un verdadero enfoque basado en la salud y lejos de prácticas arcaicas que criminalizan y discriminan a las personas que usan drogas (PQUD) y sus  familias.

Es momento de dar fin a la inútil y violentísima guerra contra las drogas. Exijamos a quienes legislan que busquen para las nuevas políticas de drogas, un enfoque racional, progresivo, basado en evidencias que priorice la salud pública, los derechos esenciales y la justicia social.

Fuente original: Revista Factum- http://revistafactum.com/derecho-a-consumir-versus-tratamiento-obligatorio/

Audiencias públicas para las alternativas de la regulación de la marihuana: “Regulación en relación con la seguridad pública”

Amaya Ordorika Imaz, integrante de ReverdeSer Colectivo, participó el día de hoy en la mesa “Regulación en relación con la seguridad pública”, en el marco de las Audiencias públicas para las alternativas de la regulación de la marihuana, a la que convocó la Mesa Directiva del Senado de la República.

Aquí pueden encontrar el video completo de la mesa:

 

Para el seguimiento en redes sociales busca #RegulacionResponsable

 

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional.

Legalizar el verde pan de cada día. ‘Doña Yerba’ y el fuego de la razón

Situado entre la violencia de sus cárteles y el cambio de paradigma en los Estados Unidos, México debate el sentido de su vieja relación con la marihuana.

legalizar verde pan día

El fuego lo cambió todo. Es fácil imaginar a esos primeros hombres entregados a la experimentación, sometiendo las cosas de este mundo, orgánicas e inorgánicas, al efecto de las llamas, y descubriendo, de cuando en cuando, que tal o cual regalo de los dioses produce una sensación de bienestar, una cercanía con la divinidad, un frenesí momentáneo y adictivo.

Antes de la llegada de Cristóbal Colón era habitual en las culturas del ignoto continente el uso de ciertas plantas, con elementos psicoactivos, con fines religiosos, o, dicho de otro modo, para tender puentes con el mundo de sus dioses. La marihuana no era una de ellas. Esa fue una de las contribuciones hechas por los colonizadores.

En México, la prohibición moderna sobre el uso de suministros naturistas capaces de inhibir el dolor, modificar el estado anímico o alterar las percepciones data de los gobiernos posrevolucionarios. En los años previos y porfiristas, la marihuana y la amapola se hallaban en cualquier botica, esos negocios tenían de todo.

A partir de la década de los veinte del siglo pasado, con los generales sonorenses al mando, México se alineó con las medidas adoptadas por Estados Unidos. En 1925 Plutarco Elías Calles expidió un decreto para regular el comercio de opio, morfina y cocaína que significó en términos prácticos un cierre de las fronteras a la importación de esos productos.

El cultivo de ‘María’ se prohibió y al año siguiente le tocó el turno a la amapola, flor que hallaba fácil acomodo en el mercado al otro lado del río Bravo. La prohibición, por supuesto, no impidió que las semillas florecieran, principalmente en territorios como Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango.

En el sexenio de Lázaro Cárdenas se inició una lucha contra las drogas, un programa para investigar y perseguir a los traficantes de sustancias, en la esquina oficial estaban la Policía Judicial Federal y fuerzas estadounidenses. Miguel Alemán hizo lo propio.

Dato curioso: en la década de los cincuenta y debido a su importancia para el tráfico de mala yerba hacia Estados Unidos, Sinaloa se ganó el apelativo de “Chicago con gángster de huarache”. En los sesenta la demanda de ‘Mary Popins’ del vecino creció y los traficantes mexicanos consolidaron sus estados financieros. El gobierno estadounidense endureció sus políticas antinarcóticos y el auge sin precedentes del negocio se prolongó hasta la siguiente década. Dato curioso: en 1969, el gobierno estadounidense de Richard Nixon tomó la medida de cerrar la frontera con México durante 21 días.

El maridaje entre drogas mexicanas y consumidores estadounidenses, pues, tiene su historia. En el plano específicamente nacional, la relación del gobierno con las sustancias prohibidas parece cambiar de rumbo, porque, entre otras cosas, el fuego, en este caso el de las armas, lo cambia todo.

FRACASO

La Dirección de Servicios de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados presentó a los legisladores, en junio de 2013, un documento titulado Legalización del consumo, producción y comercialización de las drogas. Elementos para el debate en México.

El estudio reproduce una frase lapidaria de Eduardo López Betancourt, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México: “es innegable el fracaso de la guerra contra las drogas. La opción, (…) consistente en la ‘militarización de la lucha contra el tráfico’, ha traído consigo un incremento en la violencia y la desarticulación social y política de comunidades y poblaciones”.

Doctorado en historia y derecho, López Betancourt sostiene que no hay forma de justificar el fracaso de la cruzada prohibicionista en México por razones como el aumento paulatino en el número de consumidores de sustancias ilegales, el daño causado al tejido social y la posición privilegiada que mantiene el país como productor y país de tránsito para los productos que alteran la conciencia normal del individuo.

La portación y el consumo de algunas drogas, señala el catedrático, es muy poco permisiva, pero no del todo prohibitiva, ya que establece casos y circunstancias en que una persona puede hacer uso de determinados productos alteradores.

Uno de esos casos es el de Grace Elizalde, una niña de ocho años que padece el síndrome de Lennox-Gastaut (variante de epilepsia infantil de difícil manejo). Ella obtuvo, en septiembre pasado, un amparo judicial para importar Cannabidiol, un medicamento derivado de la marihuana. El objetivo es disminuir las cientas de convulsiones que sufre cada día. Se estima que en México hay más de cinco mil personas con ataques epilépticos difíciles de controlar.legalizar verde pan día

ZALDÍVAR

En noviembre, la Suprema Corte de la Justicia de la Nación aprobó el cultivo y consumo de ‘doña Diabla’ con fines recreativos a cuatro personas, integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, cabe señalar que ninguno de los amparados es consumidor de cannabis.

El ministro Arturo Zaldívar, autor del proyecto para amparar a los solicitantes, comentó a medios nacionales e internacionales que la decisión del tribunal es simplemente el reconocimiento de que una prohibición absoluta al consumo es inconstitucional.

¿Por qué no se habían emitido fallos similares en el pasado? Según el magistrado el eje rector en el tema de las drogas ha variado, antes iban primero la salud y la seguridad, hoy van a la cabeza los derechos y la libertad.

Para el ministro Zaldívar, el Estado no tiene la posibilidad de decirle al pueblo lo que puede consumir y lo que no.

Sobre las repercusiones que tendrá la decisión de la Suprema Corte la más celebrada por Zaldívar es que si llegan otros cuatro asuntos más y el fallo es similar, habrá jurisprudencia y todos los jueces del país tendrán que adecuarse a ese criterio de privilegiar los derechos individuales y el libre albedrío. En la práctica obligaría a todos los jueces a conceder el autoconsumo.

Creo que las personas tienen el derecho a fumarla si así les apetece, dijo el magistrado en una entrevista con el diario español El País.

El 10 de noviembre, la senadora Cristina Díaz, del Partido Revolucionario Institucional, presentó una iniciativa en la cámara alta para regular el uso médico de la yerba para pacientes de epilepsia.

Pretende reformar dos artículos de la Ley General de Salud y de la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación. Si obtiene el respaldo suficiente para que la iniciativa prospere, la hoja con lumbre abandonaría el listado de drogas prohibidas y se ubicaría, junto a sustancias como la morfina, entre aquellos productos que pueden recetarse.

Se estima que en México de diciembre de 2006 a diciembre de 2014, el aumento de personas que ingresaron a centro penitenciarios por delitos relacionados con posesión de drogas fue de mil 200 por ciento, datos que indican que un 60 por ciento de los ciudadanos que se encuentran detenidos en cárceles del país, fueron consignados por posesión y consumo de cannabis, un dato revelador cuando se piensa en la despenalización.

Luego del fallo de la Suprema Corte, el presidente Enrique Peña Nieto convocó a un debate nacional para analizar la legalización de la droga.

El titular del Ejecutivo federal se declaró contrario a la idea, pero reconoció que la discusión sobre levantar la prohibición no es exclusiva del país. En ese sentido, diversos analistas consideran que las autoridades mexicanas han sentido la presión política que viene del otro lado del río Bravo, donde la legalización avanza incluso en Texas.

URUGUAY

El mandato de José Mujica (2010-2015) fue ejemplar en muchos sentidos y experimental en el que aquí abordamos. En 2013 consiguió que su nación se convirtiera en el primer Estado en regular la producción, cultivo y venta de esa que tiene olor a petate quemado.

A la fecha, el gobierno uruguayo ha otorgado un par de licencias para cosechar “La buena”. En octubre pasado, Milton Romani, titular de la Junta Nacional de Drogas, anunció la producción de ocho toneladas de “cannabis charrúa” al mes, con semilla 100 por ciento nacional.

La distribución se hará mediante farmacias, la comercialización empezará en el primer semestre de 2016, se venderán hasta 10 gramos semanales a cada consumidor registrado, el costo por gramo es de 1.40 dólares (cerca de 22 pesos al tipo de cambio actual). La ley uruguaya establece un límite de 40 gramos mensuales.

Uruguay tiene 3.4 millones de habitantes y se estima que hay un mercado de 160 mil consumidores de la yerba bruja. Estos definirán si el volumen de producción se amplía o si más compañías entran a competir.

Según Milton Romani el gobierno se quedará con entre un diez y un trece por ciento de las ventas.

El cultivo para consumo propio también fue permitido, está en marcha desde mediados del año pasado y tiene dos vías: una es el formato individual, a razón de seis plantas por persona; la segunda son los clubes de consumidores, el máximo es de 99 plantas por grupo.

Organizaciones no gubernamentales estiman que en el país sudamericano cerca de 55 mil personas utilizan su ‘soñadora’ varias veces por semana y 18 mil lo hacen a diario.

Los argumentos de Mujica para legalizarla incluyen el aumento en el número de consumidores -en 25 años pasaron de mil 500 a 150 mil personas-, los evidentes malos resultados en el combate al narcotráfico -el animal creció- y la opción de hacer algo distinto para obtener un resultado diferente.

ESTADOS UNIDOSlegalizar verde pan día

Desde enero de 2014, cuatro estados de la Unión Americana han legalizado el cultivo, venta y uso del oro verde: Colorado, Washington, Alaska y Oregón.

El presidente Barack Obama se ha declarado partidario de la despenalización, 24 estados y el Distrito de Columbia tienen programas de marihuana medicinal con variaciones significativas en las condiciones, uso, permisos y derecho a cultivar.

Llama la atención, dentro de los casos de uso médico, el caso de Texas. En junio de 2014, su gobernador, Greg Abbott, promulgó una ley que autoriza el uso de aceite de cannabis con fines médicos. La iniciativa fue impulsada por dos legisladores republicanos, Kevin Eltife y Stephanie Klick.

El Estado conservador se rindió ante los argumentos de familiares de pacientes con epilepsia, demostraron que los principales beneficiados serían niños sin tratamientos legales que les ayuden a parar las convulsiones.

El gobierno texano estima que en su territorio hay cerca de 149 mil personas que padecen convulsiones intratables.

En diversas publicaciones se comenta que hasta siete demarcaciones van por el camino de permitir el uso con fines recreativos.

Los norteamericanos han dado pasos hacia la libertad de fumarla pensando también en aspectos de seguridad como disminuir el número de arrestos relacionados con los delitos de posesión o cultivo. El argumento es el siguiente: eliminando faltas menores pueden destinarse más recursos a luchar contra otros crímenes.

Se estima que un nueve por ciento de la población total de Estados Unidos (más de 28 millones de norteamericanos) ha estado involucrado en crímenes relacionados con el consumo o posesión de sustancias prohibidas. Además, se prevé que una reducción en las sentencias de prisión relacionadas con las drogas no conllevará un aumento significativo en el uso.

COLORADO

Entre los estados que ya la aprobaron, el caso destacado es Colorado, poco poblado y con una etiqueta que se inclina más hacia el lado republicano, por conservador, fue el primero en levantar la prohibición. Entre 2006 y 2008 tuvo una primera etapa de uso medicinal. En 2012 se legalizó la quema recreativa.

Los mayores de edad pueden cultivar hasta seis plantas y tener hasta una onza (28 gramos) de la yerba. También se autorizó la instalación, con licencia, de tiendas para ventas minoristas y producción de comestibles con cannabis.

Los primeros pasos no han sido fáciles. Algunas autoridades ya declaran que fue un error a partir de datos como el aumento en el número de conductores involucrados en accidentes fatales que dieron positivo al test de zacatito en su sistema.

También se critica que Colorado supere con amplitud los promedios nacionales en los indicadores de jóvenes entre los 12 y 17 años de edad y personas en el rango de los 18 a los 25 años que son fumadores frecuentes.

Otro aspecto negativo es el aumento en los casos de yerba incautada en paquetes de correo enviados desde Colorado hacia otros estados. En 2011 fueron 36, en 2012 sumaron 158 y para el primer semestre de 2013 ya eran 209 casos.

El dinero recaudado por la cannabis legal tampoco ha cumplido la expectativa. En 2014 la venta de la droga para entretener la neurona produjo 44 millones de dólares (alrededor de 704 millones de pesos), se esperaba que fueran 70 millones (cerca de mil 120 millones de pesos). Con los impuestos asociados al consumo medicinal, la cifra subió a 76 millones de dólares (mil 216 millones de pesos).

En 2014 el gobernador John Hickenlooper preveía más de 600 millones de dólares en volumen de negocio sólo en las tiendas -que no se abrieron en muchas ciudades por falta de permisos de las autoridades locales- orientadas a la quema recreativa. Todavía es más barato conseguirla en el mercado ilegal.

Detractores y defensores de la legalización coinciden en que el modelo adoptado tiene fallos. Los primeros esperan que los errores cometidos sirvan para dar marcha atrás. Los segundos consideran que alcanzar los resultados anhelados es cuestión de tiempo y ajustes legales y de mercado.

HOLANDA

En 1976 los holandeses modificaron su legislación sobre las drogas, lo que permitió el consumo de trueno verde.

La apertura, que adquirió la forma de tiendas de café autorizadas para ofertar hasta cinco gramos de la hierba por cliente, tuvo un error, los dueños de estos negocios sólo pueden almacenar hasta 500 gramos. Como el cultivo está prohibido, para mantener las existencias no queda sino recurrir al mercado negro.

Se estima que en la nación holandesa, célebre a nivel mundial por el llamado “turismo de las drogas”, existen alrededor de 40 mil plantaciones clandestinas que generan beneficios por cerca de dos mil millones de euros.

Además, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos tiene marcada a Holanda como el mayor productor de drogas sintéticas y el mayor cultivador de yesca en territorio europeo.

En el país de los tulipanes se penaliza el tráfico, la posesión y la venta de más de 30 gramos de cannabis.

En enero de 2013 entraron en vigor a su ley sobre las drogas con el fin de limitar el acceso de turistas a las tiendas de café y de cerrar los locales ubicados a menos de 250 metros de planteles escolares.

Las razones numéricas de las reformas incluyen que 23 de cada 100 turistas visita dichos negocios mientras que más de siete de cada centena reconoce que las drogas blandas son su principal motivación para visitar Ámsterdam -la venta a extranjeros es exclusiva de esta ciudad.

Otros argumentos fueron que el tráfico ha crecido y se ha visto reforzado con una actuación más profesional de los criminales además de que la calidad de la droga producida, con un alto grado de elemento psicoactivo, constituye un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades psicóticas, dependencia y otros problemas.

Las contramedidas, sin embargo, no fueron recibidas con agrado por las autoridades de la capital del país. Se estima que en Ámsterdam se recaudan hasta 400 millones de euros al año en impuestos aplicados a las tiendas de café.

Con las reformas, los expendios de ‘mois’ sólo pueden ofertar sus servicios a clientes registrados, deben ser pues, como clubes y el número de miembros no puede sobrepasar los dos mil individuos, pero sólo holandeses o residentes legales. Además, las tiendas ubicadas cerca de escuelas deberán convertirse en bares tradicionales antes del próximo año.

OTRAS EXPERIENCIAS

En España existen clubes sociales, asociaciones de consumidores, que se organizan para autoabastecerse y no llevar su dinero al mercado negro. Las leyes españolas no contemplan que el simple consumo de drogas ilícitas sea un delito. Se estima que en el país ibérico existen alrededor de 300 clubes, buena parte se concentra en las regiones de Cataluña y el País Vasco.

A Canadá se le atribuyen dos caras a la hora de abordar la cuestión: 57 de cada 100 canadienses apoyan la regulación de la marihuana y un 65 por ciento su despenalización, incluso se contempla la opción de eliminar la persecusión policial contra el uso personal de la hierba; por el otro lado, el sistema político ha adoptado medidas para endurecer las penas por cultivo y posesión.

En Perú, el consumo de la hoja de coca nunca ha sido penalizado. La posesión de droga para consumo propio no es objeto de castigo siempre que se respeten las cantidades establecidas: hasta cinco gramos de pasta básica de cocaína, hasta dos gramos de clorhidrato de cocaína, hasta ocho gramos de marihuana o dos gramos de sus derivados, hasta un gramo de látex de opio o 200 miligramos de sus derivados o 250 miligramos de éxtasis. Cuando una persona lleva consigo dos o más tipos de drogas ya hay problemas con la ley.

Portugal legalizó la posesión de droga, marihuana, cocaína, heroína o metanfetamina, la dosis máxima de hachís permitida es de cinco gramos, la de campechana verde es de 25 gramos.

En Venezuela ser atrapado con hasta dos gramos de cocaína y 20 gramos de cannabis no lleva a la cárcel sino a tratamiento.

Corea del Norte es el único país que ha ido más allá de la legalización, allá la marihuana y el opio no son drogas.

ONU

El Informe Mundial sobre las Drogas 2015, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), pone a la Tierra como el hogar de 246 millones de consumidores de drogas dañosas.

De ese gran total 27.4 millones fueron calificados como problemáticos por padecer trastornos relacionados con sus hábitos de quema, ingesta, inyección y demás. Según la ONUDD, una de cada 20 personas entre los 15 y los 64 años de edad ha consumido sustancias ilícitas, mientras que tan sólo en 2013 hubo 187 mil 100 defunciones por causas relacionadas con las drogas. Se trata de “un número inaceptable” de pérdidas humanas.

A propósito de la marihuana, el organismo internacional, ha identificado una tendencia a la alza en el consumo en América -en particular en Estados Unidos- y Europa. El viejo continente se mantiene como uno de los mayores mercados del mundo para la resina de cannabis (hachís), pero su consumo se concentra en unos pocos países.

En una cuestión técnica con implicaciones para la salud, destaca que el cultivo mejorado de la planta, mediante acciones como el uso de cepas seleccionadas genéticamente, ha producido un aumento en el número de cosechas y un mayor rendimiento y potencia de la ‘yerbabuena’.

La potencia suele medirse por el grado de concentración de tetrahidrocannabinol (THC), su principal ingrediente psicoactivo. Por ejemplo, en Holanda, se considera que una concentración mayor al 11 por ciento de THC convierte a la ‘doña Diabla’ en una droga dura.

El aumento del THC ha sido una constante en el mercado furtivo durante el último decenio, y en la ONU señalan que existe una preocupación cada vez mayor respecto de los problemas de salud que pueden acompañar a ese constante salto de calidad.

MILES DE MILLONES

Hace una década el valor total de ventas al por menor de drogas ilícitas a nivel mundial fue estimado en 320 mil millones de dólares. Tan sólo los mercados de venta minorista en el continente americano representan 151 mil millones de dólares.

Para Naciones Unidas las ventas pequeñas de cannabis mueven 141 mil millones de dólares anuales. Estados Unidos acapara poco menos de la mitad de ese monto, 64 mil millones y se observa una tendencia a la alza en las transacciones de marihuana en su territorio.

La moreliana destinada al comercio en México tiene un precio aproximado de 80 dólares el kilo. El precio de la que es enviada a Estados Unidos se estima en 400 dólares la libra (una libra son 454 gramos) y los precios al por mayor aumentan a razón de 400 dólares por libra cada que se acumulan mil millas recorridas dentro del territorio norteamericano.

Los productores de la marihuana “sinsemilla” (de alta potencia) en EEUU reciben dos mil dólares por cada libra entregada en el lugar de la cosecha. Los precios al por mayor oscilan entre dos mil 500 y cuatro mil dólares la libra.

Las ganancias de los narcotraficantes mexicanos en el mercado mayorista estadounidense alcanzan, según la ONUDD, algún punto en la amplia franja que va desde los mil millones y los dos mil millones de dólares al año.

Si bien el mercado minorista de ventas de drogas en México es pequeño, comparado con el de su vecino, eso no impide que las organizaciones criminales disputen, con extrema violencia, esa fuente de ingresos.

Las encuestas sobre uso de drogas a nivel nacional muestra que los consumidores conocen en promedio entre seis y nueve fuentes distintas de abastecimiento. En el INEGI califican como “relativamente fácil” el acceso a sustancias ilegales, con todo y la guerra contra el narco.

IDEAS AL RESPECTO

A favor de la legalización se esgrimen argumentos como el derecho a decidir y el respeto a los actos privados de los seres humanos.

Sus partidarios señalan que al levantar la prohibición se daría un paso importante para recuperar a aquellos que han sido secuestrados por la maquinaria del tráfico, impedir las muertes por el consumo de drogas adulteradas y acabar con la búsqueda frenética de la dosis -que a veces deriva en encuentros con la autoridad zanjados con donativos extraoficiales.

Legalizar, defienden, traería consigo una reducción de los delitos, prevendría el surgimiento de nuevos delincuentes, bajaría el precio de las drogas. En un escenario sin penas para el uso recreativo, pregonan, las fuerzas de seguridad verían reducidas las opciones y los beneficios de corromperse; podrían dirigirse más recursos a perseguir los crímenes comunes, robos, violaciones, lesiones.

Significaría, sostienen, el fin de la guerra contra el narco y su costo social y económico.

En el extremo opuesto, la apertura representa darle una recepción por todo lo alto a la drogadicción, avalar la muerte, otorgarle carta de nacionalidad al desenfreno.

Legalizar, pregonan, es autorizar el daño autoinfligido con el incremento en los gastos y recursos para atender a los adictos que eso conlleva.

Además, aducen, el mercado ilícito no desaparecerá.

EL FUEGO

Las posturas pues, tienen un punto de partida similar: la defensa de la vida. La guerra contra las drogas, como México ha venido comprobando desde el sexenio de Felipe Calderón, deriva en muerte. Los productos con carga psicoactiva, legalizados o no, también derivan en muerte.

En territorio mexicano, entre diciembre de 2006 y junio de 2015, fallecieron más de 117 mil personas en hechos relacionados con el crimen organizado y el narcotráfico, en un indicador relacionado hay al menos 26 mil desaparecidos, esto según cifras oficiales, conteos de medios de comunicación e informes de organizaciones no gubernamentales.

Tan sólo los homicidios representan el 62.5 por ciento del total de defunciones estimado a nivel mundial por causas relacionadas con las drogas en 2013, si se considera la cifra de desapariciones se alcanza el 76 por ciento.

La legalización avanza y lo hace por la vía de un cultivo ancestral. En esa apertura no puede menospreciarse la influencia de la guerra contra el narco y el conflicto entre cárteles por nichos de mercado, sus resultados en términos de sangre e incógnitas sobre el destino de miles de individuos. El animal crece, dicen las cifras, y difícilmente se irá, según los pronósticos.

El uso medicinal, el permiso para el consumo recreativo, son los primeros pasos en una dirección que se presume benéfica y se tacha de irresponsable. En México, según la Encuesta Nacional de Adicciones 2011, hay 5.7 millones de usuarios de cannabis y en los últimos años, dato del Centro de Integración Juvenil, se ha convertido en la droga más consumida en 18 estados del país.

El fuego lo cambia todo, el de la hoja que se enciende, el del arma que se dispara. El debate está servido y el resultado será un viento que o bien seguirá avivando brasas ya conocidas o bien trasladará las llamas hacia un destino que se anticipa manso aunque igualmente nocivo.

legalizar verde pan día Correo-e: bernantez@hotmail.com

Fuente original del artículo: El Siglo de Torreón- https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1178994.legalizar-el-verde-pan-de-cada-dia.html

Fuente de las imágenes: https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/fotos.php?nota=1178994

El supuesto alcalde gringo narco

El Refugio es un pequeño pueblo de cuatro kilómetros  cuadrados ubicado al norte de Corpus Cristi, Texas y apenas tiene cerca de tres mil habitantes, en su mayoría hispanos.  El viernes  13 de noviembre la población se vio sorprendida cuando el dos veces alcalde Joey Heard fue arrestado esa tarde por el departamento de policía acusado de posesión y tráfico de drogas.

Heard es un  americano  blanco, alto y  un tanto desgarbado. Fue capturado dentro de un centro penitenciario junto con una mujer,  Reva Hammond,  quien se encontraba muy intoxicada bajo el influjo de drogas.  Aun así el 16 de noviembre  Wanda Dukes,  quien quedó como  alcalde interina,  aseguró que habló con Heard y que este dijo que no iba a renunciar al cargo “y que sólo tiene cargos en su contra pero aún no ha sido condenado”.

Para la buena suerte de Heard fue liberado con el pago de una multa de 29 mil dólares. Con cierto descaro comentó a su suplente  que está citado a comparecer en la corte hasta el próximo mes de enero y aseguró  que al menos hasta ese momento seguirá siendo formal y legalmente alcalde de El Refugio. Y de  acuerdo a la ley de ese país mientras no sea sentenciado podrá seguir siendo el alcalde.

En mayo de 2013 de 1 mil 823 electores registrados en El Refugio,  352  votaron por Heard  y eso fue suficiente para convertirse en alcalde por segunda ocasión.

“El consejo  (cabildo) de este pueblo fuertemente cree que las  supuestas conductas indebidas de una persona  no impactan negativamente  en los demás funcionarios, staff, administradores y empleados y otros involucrados en el gobierno municipal y quienes trabajan sin descanso  para servir a esta comunidad”, dijo el Consejal  Dale Skrobarcek durante una reunión del Cabildo que duró 40 minutos para tratar la espinosa situación.

Skrobarcek  emplazó a Heard a renunciar al cargo ya que todo eso era muy embarazoso, las acusaciones fueron de “actos de mucha perdición”.

Por su parte el Consejal Lenny Anzaldua  comentó que el Cabildo esperaba que Heard tuviera de corazón el mejor interés por la comunidad.

La nota sobre el alcalde presuntamente traficante de drogas y “perdido” ocupó en las noticias de México y Estados Unidos tan solo unas cuantas líneas. Habrá que estar pendiente en que pena le impone la corte, pero el caso del pequeño condado  llama a la reflexión.

El Refugio es un punto diminuto en la gigantesca frontera entre México y Estados Unidos de 3 mil 142  kilómetros.  Se localiza a apenas dos horas y media de Nuevo Laredo, Tamaulipas, exactamente a 194.73 kilómetros.  Los pocos medios americanos muy locales o en la web  que publicaron la nota señalaron que el pueblo se encuentra en un “corredor de tráfico de drogas”.

El gobierno de Estados Unidos suele estar muy pendiente de las acciones de los grandes cárteles de la droga en México. Actualmente en dos cortes tiene abiertos casos contra  al menos dos  ex gobernadores en México acusados allá por narcotráfico y lavado de dinero: Tomas Yarrington y Eugenio Hernández Flores, ambos ex mandatarios de Tamaulipas en los periodos 1999-2004 y 2005-2010, respectivamente.

Y no es que les falte razón a la fiscalía de Estados Unidos  para acusarlos. En México se pasean escandalosa y públicamente haciendo gala de su impunidad e incluso participan en actos políticos del PRI  como  Hernández Flores,  quien hace unos días  se presentó en el  informe de gobierno del actual gobernador de Tamaulipas Egidio Torre, con nuevo look y más delgado. Ante las preguntas de la prensa  respecto a  las averiguaciones previas abiertas en la Procuraduría General de la República en su contra,  afirmó que ya estaba  libre de toda culpa de los casos. De lo que no habló fue de los expedientes abiertos en su contra en EU por sus presuntos nexos con Los Zetas.

Mientras a los narco gobernadores mexicanos se les persigue, allá Heard  parece arreglárselas bien. La ley lo  protege al punto de no tener que renunciar al cargo. En contraste, el trato que se les da  a otros traficantes de droga  o acusados de conspirar para traficar o vender en EU es bastante distinta. Con éstos últimos la ley americana  es bastante rígida, una simple intención de traficar drogas puede significar 10 años de prisión.

Aún se desconoce la magnitud de los cargos contra Heard ni la cantidad de droga que se le acusa haber traficado ni con que propósitos, pero el punto es que  ¿Cuántos otros alcaldes como Heard o gobernadores en ese país también están involucrados con el narcotráfico?

Es ingenuo pensar que en una frontera tan porosa donde la droga viaja miles de kilómetros dentro de Estados Unidos para llegar a su destino final, no haya en el camino algunos gobernantes electos involucrados en el negocio, o siendo cómplices de él como Joey Heard. Exactamente igual como pasa en México.

El ejemplo de El Refugio hace recordar que la “guerra contra las drogas” no es pareja  respecto de Estados Unidos hacia México y de Estados Unidos hacia su interior.

Fuente original: Río Doce- http://riodoce.mx/noticias/columnas/la-lista-negra/el-supuesto-alcalde-gringo-narco

 

Prehistoria del cáñamo y migraciones ancestrales hacia el Nuevo Continente Americano

Por: David Hurtado

La historia del cáñamo en el continente americano es realmente un misterio por desvelar en su totalidad, y es importante analizar la relación del hombre con el cannabis desde los tiempos más remotos. Aunque se habla muy poco y se investiga menos, sí podemos datar la presencia de Cannabis sativa L. antes de la entrada de los españoles, pero no de una forma masiva. Aunque hay muchas teorías sobre el tiempo de entrada del hombre en este continente, se sitúa hace unos 14.000 años, a través del estrecho de Bering, procedente de Asia, de donde es originario el cannabis.

(N. del Editor: Puedes visitar también a Carl Ruck en la Conferencia sobre las raíces del Cannabis. Haz clic aquí para ir a la entrada de blog)

Homo Erectus

Homo_erectus

La subclase Rosidae se remonta a 100 millones de años, y el cáñamo es más antiguo que el hombre, por eso pudimos empezar su relación con él en el medio a partir del Homo erectus, hace 1,7 millones de años. Era un homínido alto y corpulento, poseía un gran cráneo y era muy habilidoso en la creación de herramientas, además, logró la domesticación del fuego. Surgió de África y se extendió por Asia y Europa, y es la primera especie con tendencia nómada que durante cientos de miles de años migró por la Tierra. Por lo tanto, una planta que provee fibra, proteína, madera y aceite, además de su uso mágico-religioso y que crece en menos de cien días, difícilmente podría pasar desapercibida para los prácticos hombres primitivos, expertos en sobrevivir en condiciones increíblemente difíciles.

Se han encontrado muchas razas de nuevas genéticas humanas, independientes por todo el mundo, como las últimas de Rusia o como las de un “hombre” encontrado en Asia.

El Homo erectus quedó extinguido por otro grupo, posiblemente, o por agotamiento de recursos naturales, pero las tecnologías de supervivencia desarrolladas iban transmitiéndose y mejorando.

Los restos más antiguos de cannabis

El hombre de Neandertal, Homo neanderthalensis, también desaparece entre 230.000 y 28.000 años adP (antes del presente), y en el último millón y medio de años hay muchas más especies extintas, como el Homo floreciensis, hace 12.000 años. El Homo sapiens es la única especie que parece ser que aún prevalece hasta el presente.

beringstraat

Con tantas razas interactuando y desarrollándose juntas, resulta difícil imaginar que la planta no cruzara con el hombre por el estrecho de Bering, al abrirse un corredor, o incluso que llegara por otras vías. Si bien es cierto que el resto arqueológico más antiguo datado de cáñamo se encuentra en Taiwán y es de unos 10.000 años, y los americanos de 3.000 aC también. Hay teorías de que Bering incluso podía cruzarse con hielo y era usado por pueblos antiquísimos de América que llegaban de latitudes sur al Nuevo Mundo, como África. Los pueblos nómadas eran ganaderos y muchos seguían rutas comerciales. Pero siempre hubo desastres naturales y migraciones masivas.

El Pueblo Clovis

La Cultura Clovis, en honor al yacimiento de Nuevo México, se considera la primera presencia del hombre en el continente americano, a raíz del descubrimiento de un asentamiento indígena durante el pleistoceno, con antigüedades datadas en carbono 14 en torno al 13.500 adP. Y también en Sonora, en la zona Fin del Mundo, han encontrado vestigios de caza de grupos Clovis del 13.000 adP.

Sin embargo, otras evidencias arqueológicas refuerzan la teoría del poblamiento temprano preclovis. La mayoría de los arqueólogos cree que los Clovis fueron los primeros habitantes de América. El fundamento principal es la ausencia de evidencia sólida de presencia humana anterior a esos restos.

La versión clásica establecía estas fechas como las más tempranas de la llegada de poblaciones de humanos evolucionados, desde el puente de la región de Beringia, sobre el estrecho de Bering, una lengua de fondo marino que une Siberia con Alaska. Mientras el glaciar seguía retrocediendo ellos se desplazaban hacia las Montañas Rocosas, por un corredor entre el hielo, al este.

Pre-Clovis en América

Pero son innumerables los hallazgos de yacimientos históricos pre-clovis. En Centroamérica y Suramérica, indican varias culturas muy anteriores, y los arqueólogos hace mucho que venían ya compartiendo este descubrimiento gracias a ejemplos como el de Monte Verde I y II en Chile, Puerto Montt, descubierto en 1997, que registra presencia humana desde 13.000 años adP (Bonatto y Bolzano, 1997), incluso hasta más de 20.000 años adP ().

Old_America

Piedra Museo, en Argentina, Santa Cruz, es un yacimiento descubierto a finales del 1800 por Florentino Ameghino, un arqueólogo y sabio que clasificó hasta 9.000 animales extintos, la mayoría descubiertos por él. De todas partes acuden estudiosos para sus catálogos. En el 1995, Laura Miotti, también argentina, analiza los restos, que dató de 12.890 años adP.

El yacimiento de pinturas rupestres enPedra Furada, en São Raimundo Nonato, al este de Piauí, en Brasil, descubierto en 1973 por un equipo francés y brasileño, tiene registros de periodos desde 32.000 hasta incluso de 60.000 años adP, probando la presencia de hombres africanos septentrionales que llegaron a miles en embarcaciones rudimentarias a la costa del Brasil actual, mientras la Cultura Clovis se desarrollaba en el norte al mismo tiempo. Incluso hay ciudades-pueblo en toda la costa atlántica con Brasil con nombres africanos.

Continuará…

Fuente: http://growlandia.com/es/sensiseeds/7337/sensiseeds.com/es/blog/prehistoria-del-canamo-y-migraciones-ancestrales-hacia-el-nuevo-continente-americano-parte-1/

 

El Distrito Federal y el Narcotráfico

por Anabel Hernández

6 diciembre, 2015

Pese a que desde hace 18 años los mandatarios del gobierno federal y del Distrito Federal pertenecen a partidos políticos totalmente opuestos, en ambos niveles de gobierno han coincidido en querer  mostrar a la capital del país como un lugar exento de la nociva presencia de los cárteles de la droga que visiblemente han afectado, o francamente devastado,  otras zonas del país como Tamaulipas, Chihuahua, Michoacán o Guerrero, por citar algunos.

La estrategia tiene dos principales razones. La primera es, por supuesto, política y económica. Reconocer públicamente la operación de cárteles en la Ciudad de México afectaría la ya muy desgastada imagen internacional de México, el turismo, las inversiones actuales y futuras, y en general la economía de la ciudad.

La segunda razón es que si se admitiera que hay una importante operación de los cárteles de la droga en el DF, la pregunta inmediata sería ¿Y quién los tolera o protege? Ahí las cosas se tornarían aún más complejas.

El gobierno del DF diría que el combate al narcotráfico no entra dentro de sus competencias y que eso es tema del gobierno federal, y aunque legalmente es cierto, es poco creíble que los cárteles pudieran operar en el DF, o en cualquier otro estado de la República, sin la complicidad de autoridades locales.

Para el gobierno federal tampoco hay una salida fácil si reconoce la operación de estas organizaciones delictivas en la capital. No sólo porque está en su jurisdicción combatir el narcotráfico, lavado de dinero y otras actividades relacionadas con el tráfico de drogas, sino porque en el DF está la sede del Poder Ejecutivo, las oficinas centrales y principales bases de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, PGR y Policía Federal. No podría entenderse la operación de cárteles de la droga en las narices de las principales oficinas que se supone deberían de combatirlo, sin la complicidad de una o varias de esas instituciones.

El DF es la ciudad más poblada del país y por lo tanto el mercado nacional de consumo de drogas más importante. Además por su situación geográfica es una zona estratégica para el traslado o almacenamiento de droga, sobre todo para aquellos cárteles que tienen sus operaciones en estados como Jalisco, Michoacán y Guerrero, o  Veracruz, Tabasco y Tamaulipas.

Desde hace al menos diez años he venido leyendo expedientes judiciales donde los narcotraficantes refieren sus operaciones en el DF en las distintas casas de seguridad instaladas igual en la lujosa zona de Polanco, que en Las Lomas, Bosques de las Lomas o Santa Fe.

En el año 2009, cuando el Cártel de Sinaloa intentó hacer una tregua con el clan de los Beltrán Leyva y Los Zetas, al menos una de esas reuniones se llevó a cabo en el corazón de Polanco. Cuando las huestes de Jesús Reynaldo Zambada, hermano de Ismael el MayoZambada, líder del Cártel de Sinaloa, negociaba con altos mandos de la Policía Federal, algunos de esos encuentros se llevaron a cabo en una residencia en Bosques de las Lomas y en la zona de la Basílica de Guadalupe.

En mayo pasado, Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno del DF, afirmó categóricamente que no operan ahí los cárteles de la droga. Señaló que durante una plática con la titular de la PGR, Arely Gómez, ésta le afirmó que “no hay información que permita establecer actividades de narcotráfico en la capital del país”.

Sin embargo durante el mes de julio aparecieron en la carretera Picacho-Ajusco, de la delegación Tlalpan, mantas supuestamente firmadas por el Cártel de Sinaloa en las cuales anunciaba que iban a tomar control de la “plaza” y para ello contaban con el apoyo de la Policía Federal y la PGR.

A principios de octubre aparecieron nuevos mensajes públicos en el DF, presuntamente firmados por el Cártel Jalisco Nueva Generación, anunciando también que estaban en disputa por el control de la capital y pedían a Mancera que “no se meta”.

Y a finales de ese mes apareció el cuerpo de un joven de 25 años de edad colgado de un puente en la concurrida avenida Ignacio Zaragoza, en la delegación Iztapalapa.

La negativa de los dos  niveles de gobierno que confluyen en el DF  en reconocer la operación de los cárteles de la droga no hace que el problema desaparezca por sí solo, al contrario. Al no admitir el problema, los gobiernos no hacen nada para combatirlo.

De acuerdo con un reporte publicado en noviembre por la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), las operaciones de los cárteles ha crecido durante los últimos años de manera  acelerada en el DF.

En el  informe anual de “Evaluación nacional de la amenaza de las drogas” correspondiente a 2015, la DEA publicó el mapa de la geografía actual de los cárteles de la droga en México, el cual sale tan colorido como un árbol de navidad por la cantidad de organizaciones criminales que predominan en diferentes partes del territorio mexicano.

Llama la atención las cinco esferas dibujadas por la agencia del gobierno de EU sobre el DF: el color naranja representa al Cártel de Sinaloa, la verde al grupo de Los Zetas, azul al Cártel de los Beltrán Leyva, el color lila es de los Caballeros Templarios y la roja el Cártel del Golfo. Según la DEA estos cinco grupos criminales tienen importante o creciente presencia en la capital.

Esa situación convierte al DF en una bomba de tiempo latente, y el encubrimiento del problema por parte de  los dos niveles de gobierno revela su complicidad. Eso significa que la aparente “paz” en la capital obedece más a una decisión unilateral de los cinco cárteles y no a un trabajo del gobierno federal, por lo cual de la misma manera espontánea puede surgir la violencia como lo hemos visto en los últimos años en otras ciudades “pacíficas” de México.

El Cártel de Sinaloa ha sido recurrentemente señalado por la DEA como la organización de tráfico de drogas más importante del mundo. El Cártel de Los Zetas es considerado uno de los más violentos y mantiene su peligrosa alianza con el Cártel de los Beltrán Leyva.

En vez de permanecer cómplices negando el problema, el gobierno federal en coordinación con el del DF, deberían ir instrumentando un plan respecto a la presencia de estos cárteles en la capital del país, para no tener que llegar a los niveles de violencia y emergencia de otros estados de la República.

Fuente: http://riodoce.mx/noticias/columnas/la-lista-negra/df-nido-de-narcos

 

Otra noticia sobre el tema:

La presencia del crimen organizado en la ciudad de México
Simón Vargas Aguilar/ La Jornada
Hasta hace unos meses la ciudad de México se había salvado de los efectos de la cruenta guerra contra el narcotráfico, o al menos esa era la impresión que se quería dar. En la capital del país no eran comunes las surrealistas estampas de la violencia que generan los cárteles y sus células, que en otras regiones, en el norte del país, ya son habituales.

Aunque el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y sus funcionarios de seguridad y justicia aseguren una y otra vez que loscárteles del narcotráfico no operan en el Distrito Federal, la verdad es que los hechos tienen tiempo demostrando lo contrario.

La violencia, levantones, ejecuciones y sucesos con el sello típico del narcotráfico llevan años ocurriendo en la capital o muy cerca de ella. Están, por ejemplo, los 24 cuerpos maniatados y con huellas de tortura encontrados en La Marquesa; el levantón de 13 personas en el bar Heaven; las extorsiones y ejecuciones en la Condesa, Roma, Polanco o Centro Histórico; y ahora, en días recientes han aparecido colgados, calcinados y narcomantas dirigidas a las autoridades locales.

Estas prácticas son comunes en entidades como Tamaulipas, Chihuahua o Veracruz, donde loscárteles llevan años peleándose por las plazas y rutas de trasiego de droga, pero nunca se habían presentado en el DF. Otro factor que se ha detectado es el alto índice de homicidios, los cuales habían aumentado 22 por ciento hasta el pasado mes de agosto, en comparación con el mismo periodo de 2014, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Aun así el discurso oficial sigue negando la existencia y establecimiento de estos grupos criminales en la capital; son solamente objetivos en movimiento, afirma el jefe de Gobierno capitalino. Pero ante la cada vez más evidente infiltración del narco en el DF convendría preguntarnos si no ha llegado el momento de cambiar el discurso, ya que éste es simplemente insostenible.

¿Podría acaso esta negación ser una estrategia? Quizás, porque aceptarlo tendría graves implicaciones. Pero el hecho de asegurar que los equipos de inteligencia del Gobierno del Distrito Federal no han recabado la suficienteinformación que permita establecer actividades de narcotráfico, tal como asevera Mancera, empieza a ser preocupante para analistas nacionales e internacionales, sobre todo si además de los hechos antes mencionados consideramos dos informes del gobierno de Estados Unidos, que advierten sobre la operación de al menos cinco cárteles del narcotráfico en la capital.

El primero es el realizado por la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), denominado: México: actualización de evaluación del tráfico de drogas; áreas de las organizaciones de control dominante, donde la dependencia estima la operación de cinco organizaciones criminales en el DF, que son: el cártel de Sinaloa, Los Zetas, los Beltrán Leyva, el cártel del Golfo y una célula de Los caballeros templarios(http://1.usa.gov/1Mo9vSK).

El segundo es un informe tituladoMéxico: organizaciones criminales y organizaciones del tráfico de drogas,realizado por el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos (CRS, por sus siglas en inglés), donde se menciona la operación de tres organizaciones criminales en la ciudad de México:Los Zetas, los Beltrán Leyva y La familia michoacana. De este último advierten que se encuentra en constante disminución a escala nacional, pero que se mantiene con fuerza en el estado de México y en algunas zonas pobres de la capital (http://bit.ly/1McHxJD).

En días pasados, algunos medios extranjeros, como The Wall Street Journal y The Guardian, han publicado reportajes donde analizan la problemática capitalina en materia de seguridad. A partir de la consulta a especialistas en el tema y las estadísticas de incidencia delictiva y homicidios, cuestionan que siga firme la aseveración de las autoridades de que la capital de México es una zona libre de crimen organizado (http://bit.ly/1Y3wHtp).

En este contexto, resulta ilógico pretender que el Distrito Federal no se ha contaminado con la operación de los cárteles, sobre todo cuando aquí reside el poder económico y político del país. Del mismo modo, su ubicación geográfica y la presencia del aeropuerto internacional le dan un inmenso valor geoestratégico para ser el lugar ideal donde celebrar reuniones con los diversos grupos del crimen trasnacional.

Puede ser que continuar negando la presencia y operaciones de estas organizaciones criminales en el DF sirva también a estrategias políticas. Sin embargo, ante el aumento de la violencia y las prácticas típicas delnarco, se pierde la credibilidad, y con ello la confianza de la ciudadanía, la cual después es más difícil de recuperar. Una mejor táctica sería implementar políticas inteligentes para prevenir y abordar el crimen organizado. La transparencia y la rendición de cuentas oportunas deben ser políticas públicas vigentes y presentes.

* Analista en temas de seguridad, justicia, política y educación. Si deseas recibir mis columnas en tu correo electrónico te puedes suscribir a mi lista en el siguiente vínculo:http://eepurl.com/Ufj3n.

Twitter: @simonvargasa

Facebook: simonvargasa

Linkedin: simón-vargas-aguilar

www.inprincipioeratverbum.com.mx

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/11/27/opinion/026a1pol

 

El ajedrez, como “droga benigna” para los presos

Ciudad de México (MiMorelia.com).- El ajedrez nos enseña a pensar en las consecuencias de nuestros actos, antes de hacerlos, y cada hora que pase uno en la práctica del deporte ciencia, transcurre más rápido a cualquier otra, pues es como una droga benigna; “durante ese tiempo no están pensando en cosas negativas”.

Esos son los dos principales mensajes que el experto español en ajedrez Leontxo García trató de explicar a 900 de los internos más peligrosos de nuestro país, recluidos en el penal federal de máxima seguridad de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, durante 16 conferencias a lo largo de cinco días.

Colaborador del diario español El País, donde publicó el artículo “Cinco días en la cárcel de ‘El Chapo’ Guzmán” el 30 de noviembre último y autor del libro Ajedrez y Ciencia, pasiones mezcladas, señaló en el citado periódico que fomentar ese juego “entre criminales sanguinarios” sólo sirve para que delincan mejor, pensarán algunos.

Sin embargo, tras sus conferencias en el auditorio de ese Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso), su impresión es que enseñarles a pensar puede reducir el nivel de reincidencia delictiva.

“Lo que necesitan no es aprender estrategia -tras 24 años sin fugas en esa prisión, ‘El Chapo’ Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, se escapó en julio tras excavar un túnel de mil 500 metros-, sino prever las consecuencias de sus actos”, remarcó el conferenciante sobre ajedrez educativo nacido en Irún, España.

Entró por primera vez a El Altiplano el 7 de noviembre anterior, contratado por la Fundación Kasparov para Iberoamérica, donde constató “los tremendos controles de seguridad” del ingreso y salida, que le requerían entre 30 y 45 minutos de tiempo cada vez, por lo cual escaparse de ahí por la puerta “roza lo imposible”.

Lograrlo, agregó, requeriría de sobornar a la totalidad de empleados del penal en un mismo turno, “lo que no parece realista, con el fin de superar los más de 25 puntos de control que hay desde la calle hasta la zona de las celdas”.

En el caso de la fuga del capo Joaquín Guzmán Loera el pasado 11 de julio, aparte de presuntos sobornos o negligencias, externó, fallaron los sensores del suelo para detectar túneles, o alguien permitió que no funcionaran.

Cada mañana y tarde de esos cinco días, el también Maestro de la Federación Internacional de Ajedrez se dirigía, por tanto, a personas conscientes de que sus probabilidades de escapar son muy cercanas a cero. “Entre ellos, los principales capos y narcotraficantes de los cárteles más sanguinarios de México, apodados ‘intelectuales’ en el argot de los responsables de la cárcel, y un montón de ejecutores -materiales, en la misma jerga- de diversos tipos de asesinatos, secuestros, y demás atrocidades, sin olvidar a ese perfil tan específico de los pandilleros criminales”, apuntó.

No quiso preguntar si entre estos había algún caso parecido a un antiguo preso de El Altiplano, cuya “espeluznante” historia le contaron durante su primera cena con varios directivos y psicólogos de la prisión, quien para ingresar a un grupo delincuencial debería pasar una prueba de fuego y fidelidad: Matar a sus familiares cercanos, alineados ante él, lo cual cumplió.

El ajedrez nos quita mucha cárcel

Borrar todo sentimiento negativo sobre los presos del primer plano de su memoria, fue la tarea mental de Leontxo García antes de ofrecer sus distintas pláticas en el auditorio del Cefereso mexiquense, para garantizar la calidad de las mismas.

Sus conferencias incluyeron “un vuelo supersónico imaginario” a través de los más de mil 500 años de historia documentada del ajedrez, desde el siglo V hasta el futuro.

Refirió que en particular dos videos provocaron “explosiones de risa” en todos los grupos: Ambos hechos en Rusia por la Fundación del ex campeón del mundo Anatoli Kárpov para ilustrar sus actividades en algunas cárceles, donde se ven trucos muy frecuentes para facilitar la comunicación entre los presos, como enviarse mensajes en papelitos que se descuelgan de una celda a otra atados con cordeles, así se pueden transmitir jugadas de ajedrez en una partida por correspondencia; o cómo lograr una ración extra de miga de pan para fabricar piezas de ajedrez.

También su experiencia personal con un interno en la cárcel de Almería, España -Juan Manuel-, catalogado en su momento como un preso muy peligroso, tanto que lo tuvieron seis meses en celdas de aislamiento, pero de pronto le entró la pasión por el ajedrez y eso lo cambió por completo.

“Fabricó un tablero con cartones, y las piezas con migas de pan; dejó de fumar y de tomar café para tener dinero que le permitiera comprar libros técnicos, y con la mantequilla del desayuno logró hacer velas que le permitieran leerlos por la noche. Y lo más importante: ya no era peligroso, sino ejemplar, hasta el punto de que le concedieron seis días de permiso”, subrayó en su artículo en El País.

Lo volvió a ver cuando salió libre después de seis años y fue quien le transmitió dos ideas fundamentales para comprender por qué el ajedrez da buenos resultados pedagógicos, sociales y terapéuticos en las prisiones de varios países

“El ajedrez nos quita mucha cárcel. Cada hora que pasamos jugando ahí adentro pasa mucho más rápido. Y además, durante esa hora no estamos pensando en cómo conseguir drogas u otros sentimientos negativos. El ajedrez funciona como una droga benigna para nosotros”, le comentó Juan Manuel.

También le expresó: “Estoy convencido de que el ajedrez es beneficioso para todo el mundo. Pero para nosotros es ideal, porque nos enseña a pensar en las consecuencias de nuestros actos antes de hacerlos”.

Ambas ideas son las que quiso dejar en los 900 internos con quienes compartió sus charlas a lo largo de cinco días en El Altiplano donde, indicó, aproximadamente el 80 por ciento de ellos mostró una actitud positiva, muy atentos y con buenas preguntas; el 15 por ciento respetuoso, pero poco interés; el 5 por ciento ausente. Sólo un preso protestó, por causa distinta, debido a que les retiraron sus televisiones en el penal.

“Si he logrado que el ajedrez, sus apasionantes historias y los valores que genera les conmuevan, es que hay esperanza, al menos para algunos de ellos”, concluyó.

 

Fuente original: MiMorelia http://www.mimorelia.com/noticias/mexico/el-ajedrez-como-droga-benigna-para-los-presos/187245

Foto: @leontxogarcia

Drogas y reducción de riesgos y daños: un posible salto al futuro en la CDMX

Por Ernesto López Portillo – @ErnestoLPV –en colaboración con Claudia Rodón/ Animal Político 
Ante las niñas, los niños, los adolescentes y los jóvenes, la desinformación y estigmatización en torno a las drogas termina por descalificar a los adultos que están más cercanos a ellos, como sus padres y maestros, neutralizando su rol como figura de autoridad y fuente fiable de información.
Este jueves 3 de diciembre se llevará a cabo la firma del convenio de colaboración entre el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México (IAPA), la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), el Colectivo para una Política Integral hacia las Drogas (CuPIHD), Espolea A.C. y Hacia la vida digna para todas las personas Reverdeser Colectivo A.C. (ReverdeSer Colectivo). Esto representa un paso innovador y sin precedente en el país, pues busca promover el tránsito hacia una política pública que reúna la perspectiva de salud pública y el enfoque de respeto a los derechos humanos, con énfasis en la libre determinación de las personas, para consolidar una estrategia con perspectiva de reducción de riesgos y daños frente al consumo de drogas o sustancias psicoactivas.
El paradigma de reducción de riesgos y daños se refiere a una gama de servicios y políticas públicas encaminadas a reducir las consecuencias negativas del consumo de drogas, protegiendo la salud pública y sustentados en un fuerte compromiso con los derechos humanos. A diferencia de los enfoques que insisten en que las personas dejen de consumir drogas, la reducción de daños reconoce que muchas personas no son capaces o no están dispuestas a abstenerse y que la abstinencia no debe ser una condición previa para obtener ayuda (es como pedirle a un diabético que sus niveles de glicemia –concentración de glucosa en la sangre- estén normales para tratar su diabetes).
Riesgo es un término utilizado para describir la probabilidad de tener consecuencias o efectos perjudiciales o no deseados por consumo de cualquier sustancia psicoactiva. De aquí el carácter preventivo de la reducción de riesgos que se dirige al potencial consumidor, personas que no han estado en contacto, niñas, niños, adolescentes o jóvenes que pueden empezar a tener oportunidades de consumo de alguna sustancia psicoactiva, o bien al consumidor esporádico o no habitual de cualquiera de ellas.
Por otro lado, el daño es un término utilizado para referirse a consecuencias concretas negativas, no buscadas o indeseables asociadas al consumo habitual de sustancias psicoactivas entre personas que presentan consumos problemáticos (como beber y manejar), o al consumo de determinado tipo de sustancias cuyas características intrínsecas implican un alto riesgo. El enfoque se centra en la prevención del daño asociado al consumo, más que en buscar la abstinencia.
El propósito principal de este paradigma es construir una percepción más adecuada del riesgo, mediante la aplicación de estrategias que fortalecen la capacidad de elección de las personas, a partir de información veraz basada en evidencia científica. La estrategia busca conseguir que quienes no consumen tengan la información necesaria para no iniciar el consumo, o bien posterguen su inicio; en cambio, entre aquellos individuos que hacen consumo esporádico o habitual, se intenta que logren un consumo con menores riesgos para la salud, incorporando además hábitos de seguridad personal, de sus pares y de la comunidad. En todos los casos las acciones persiguen dotar de las competencias necesarias a las personas para tener comportamientos de autocuidado, a su vez soportados en información para decidir en libertad y con responsabilidad.
La Encuesta a Usuarios de Drogas Ilegales (EUDI) de la Ciudad de México, llevada a cabo por CuPIHD señala que casi el 40% de los encuestados no sabe nada de las sustancias psicoactivas antes de utilizarlas, mientras que el 60% que sí sabía sobre éstas, había obtenido la información principalmente de los medios masivos de comunicación (36.4%), de los amigos (32.8%), de la escuela (19.4%) y tan sólo 9.4% de la familia. Las dos últimas fuentes de información deberían ser las más confiables para obtener información; sin embargo, hemos podido constatar, a través de nuestra experiencia, que los padres de familia rehúyen el tema por desinformación, por miedo o por pensar que el tema de las drogas es inmoral (claro, las ilegales). Las escuelas suelen no tocar el tema desde un punto de vista objetivo. Por el contrario, observamos que recurren a frases prefabricadas tales como: “las drogas son malas”, sin aportar información útil y veraz a los alumnos. El resultado es en verdad grave, el sistema educativo renuncia precisamente a educar sobre uno de los temas donde más y más urgente pedagogía hace falta.
En cuanto a la información que se maneja en los medios, basta con ver algunos titulares como “Esta droga zombie se come tu carne y te mata de adentro hacia fuera”, “Alerta por Krokodil, la droga de los zombies”. Imposible omitir las palabras de Mondragón y Kalb “no quiero ver un país mariguanero”. En ningún caso hay información verídica sino sensacionalismo. En el caso de las declaraciones del titular de CONADIC, estigmatiza y discrimina a las personas usuarias de mariguana sin referir en ningún momento información científicamente válida.
Ante las niñas, los niños, los adolescentes y los jóvenes, la desinformación y estigmatización en torno a las drogas termina por descalificar a los adultos que están más cercanos a ellos, como sus padres y maestros, neutralizando su rol como figura de autoridad y fuente fiable de información. Los adultos entonces reciben y reproducen ideas equivocadas sobre el riesgo que implica el consumo de cualquier sustancia psicoactiva. A través de las diversas estrategias de reducción de riesgos y daños, en cambio, se busca recolocar la percepción de los diversos riesgos asociados al consumo de drogas ilegales; no sólo en torno a los que tienen que ver con la salud, sino además otros riesgos como los implicados en el acceso al mercado ilegal de drogas a manos del crimen organizado y la posibilidad de ser extorsionados por la policía y el sistema de justicia. Igualmente se trabaja con los riesgos asociados al consumo de alcohol y tabaco.
Existen sectores de la sociedad que viven con cierta tensión la posibilidad del consumo esporádico de sustancias psicoactivas, sin embargo, estos mismos sectores no cuestionan la profusa presencia y permisividad cultural frente al consumo del alcohol; puede decepcionar a un padre o a una madre que un hijo adolescente se emborrache en una fiesta, pero difícilmente lo etiquetarán como alcohólico. En cambio, si estos mismos padres se enteran que ese hijo ha fumado mariguana, es altamente probable que lo etiqueten como adicto y quieran someterlo a un tratamiento urgente para esta “terrible adicción”. A alguien que bebe no se le tilda automáticamente de alcohólico; alguien que puede ocasionalmente fumarse un “churro”, es inmediatamente calificado de “mariguano”, como lo dejó en claro el titular de CONADIC.
Hay muchas formas de consumir drogas, sean legales o ilegales. No debemos confundir el uso, el hábito, el abuso, los usos problemáticos y la dependencia. Hay personas que salen a cenar con amigos, toman una copa de vino o un mezcal para pasar el rato y animar la conversación, y al concluir la velada se van en transporte público o en un taxi; están haciendo uso responsable de una droga y no afectan a nadie. Si por el contrario la copa de vino se convierte en unas botellas y la copa de mezcal en varios más y se embriagan, para luego cada uno subirse a un taxi, están haciendo un uso abusivo de la sustancia que tendrá consecuencias en la salud; probablemente tienen problemas con su “pareja” al llegar a casa, pero no pusieron en riesgo su integridad física ni la de otros, habiendo evitado manejar. Si fuera el caso de que alguno de ellos condujera su vehículo para dirigirse a casa, además del abuso de alcohol, estaría haciendo un uso problemático que implica ponerse y poner en riesgo a otros. Si uno de los amigos quisiera “bajarse la borrachera con una línea de cocaína”, también estaría haciendo un uso problemático de sustancias psicoactivas, pues el alcohol es depresor del sistema nervioso central y la cocaína es un estimulante. La combinación no desaparece la borrachera pero el sujeto se siente alerta y así incrementa el riesgo de un accidente al manejar (entre 30 y 40%, según datos de los Centers for Disease Control and Prevention de E.U. -www.cdc.gov-; en México no hay datos diferenciados).
Ninguno de los casos anteriores implica un problema de dependencia a la o las sustancias (que sea adicto). Puede ser que algunos de ellos simplemente hayan tomado una mala decisión ese día, o bien que carecen de información útil y veraz sobre las implicaciones de mezclar sustancias psicoactivas. Desde esta perspectiva, cada persona usuaria de sustancias psicoactivas debe acceder a la información suficiente que le permita tomar las mejores decisiones.
Condenar las drogas las dota de un “poder mágico”, como si ellas pudieran tomar el control sobre las personas. No es así. Tratar a las sustancias psicoactivas desde la perspectiva aquí propuesta le devuelve a los individuos la responsabilidad en su relación con éstas y de esa manera los empodera para decidir con autonomía la gestión de su propio cuerpo.
Auguramos grandes avances en este acuerdo de trabajo entre la sociedad civil y las autoridades de la Ciudad de México. Esperamos ser testigos de una experiencia de frontera hacia una política pública que reúna y a la vez equilibre la perspectiva de salud pública y el enfoque de respeto a los derechos humanos, con énfasis en la libre determinación de las personas, en concordancia con la resolución de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación del pasado 4 de noviembre de 2015.
Fuente original del artículo:  Animal Político- http://www.animalpolitico.com/blogueros-ruta-critica/2015/12/02/drogas-y-reduccion-de-riesgos-y-danos-un-posible-salto-al-futuro-en-la-cdmx/
Fuente de la imagen: http://www.espolea.org/actividades-de-drogas/espolea-en-el-festival-ometeotl-2015